La pifia de Alpine con Alonso en Canadá: la mala suerte no explica por qué no paró antes

La pifia de Alpine con Alonso en Canadá: la mala suerte no explica por qué no paró antes

Fernando Alonso entró en meta en 7ª posición, aunque al final fue 9º por la sanción por defenderse de manera presuntamente ilegal con Valtteri Bottas, en un GP de Canadá al que aspiraba al podio como poco. No es el resultado esperado, ni mucho menos.

Lejos de cargar las tintas contra su equipo, el relato que impuso en sus declaraciones a los medios fue que habían tenido un problema con el KERS que le hacía perder entre 8 décimas y un segundo. Eso explica, en parte, lo ocurrido… pero no todo. El principal problema que tuvo Alonso en el Gilles Villeneuve fue, una vez más, su propio equipo.

Alpine no tuvo la mano izquierda suficiente como para que la mala suerte que tuvieron con la salida de los coches de seguridad jugase a su favor. Alonso paró a destiempo, y no en los periodos bajo el coche de seguridad virtual que, como dicta la lógica, le hubieran permitido perder el mínimo tiempo posible.

La falta de mano izquierda de Alpine

Alonso se vio en posiciones de podio durante el primer tercio de la carrera. El asturiano se agarró a la trasera del Ferrari de Carlos Sainz y eso le permitió emprender un ritmo suficiente como para no perder de vista a su buen amigo por delante y, a la vez, controlar a Lewis Hamilton por detrás.

Cuando Sergio Pérez abandonó, a Alonso le pilló ‘a contrapie’. El consecuente coche de seguridad virtual abrió una ventana para entrar a boxes que aprovecharon, entre otros, Max Verstappen. El neerlandés amarraba así buena parte de su victoria, ya que tanto el asturiano como Sainz se quedaron en pista. Se puede explicar entonces que Alpine quería estirar al máximo su entrada a boxes para intentar una hipotética estrategia a una parada, que según Pirelli (no suelen acertar ni por casualidad) era posible.

Lo que se explica peor es que, pese a la pérdida de tiempo que empezó a sufrir entonces, no le hicieran parar tampoco bajo el periodo de coche de seguridad que provocó el abandono de Mick Schumacher. Según Alonso, para entonces ya tenía ese problema en el KERS que le hacía ceder en las rectas, si bien ese tiempo que perdía ya se notaba desde mucho antes. Alonso empezó a rodar más lento en torno a la vuelta 20 y no entró a boxes hasta la vuelta 29.

Por el camino cayó de la zona del podio de manera notable y al final salió en una pobre 7ª posición y en medio del tráfico, confirmando así que el momento de entrar fue uno de los peores posibles.

Lo que Alonso dice y lo que Alonso piensa

Una de las mejores pruebas de cargo contra Alpine es la radio que les dedicó Alonso cuando le ordenaron no atacar a Esteban Ocon. Bajo el argumento de esos problemas con el KERS que le impedían tener toda la potencia posible en las rectas, le pidieron que mantuviera la posición, mientras al francés le solicitaban que no se escapase mucho para que su compañero tuviera la ayuda del DRS en su pelea con Leclerc y, luego, con Bottas.

«Incluso con esos problemas he sido 100 veces más rápido durante todo el fin de semana», se quejaba Alonso. Una queja que luego cubrió bajo el tamiz de la avería del KERS y de la mala suerte. Alonso no quiso cargar las tintas contra su equipo, dado que es evidente que el fallo fue más achacable a ellos que a él, pero el equipo, una vez más, no estuvo a la altura.

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